Me llamo María José Fúnez Castro y me gradué en el Instituto Bilingüe El Alba en 2011, tras haber cursado allí desde preescolar hasta el 11vo grado.

Una de las cosas más valiosas que obtuve de mi educación en El Alba fue la capacidad de pensar y comunicarme con seguridad en dos idiomas. Formar parte de un entorno bilingüe no solo me enseñó inglés y español, sino que me enseñó a lidiar con diferentes perspectivas, culturas y formas de pensar. Me ayudó a ser adaptable, curiosa y a sentirme cómoda en entornos diversos.

Más allá de lo académico, El Alba me inculcó un fuerte sentido de comunidad y liderazgo. Aprendí que la educación no se trata solo de logros, sino también de carácter: estar preparada, apoyar a los demás y luchar por la excelencia con integridad. Esa base sigue moldeando cómo me comporto profesional y personalmente hoy en día.

Una de mis experiencias escolares más memorables en El Alba Bilingual School fue el aprendizaje basado en proyectos. Esos momentos siempre me han dejado los recuerdos más intensos. Ya fuera trabajando en equipo para diseccionar una rana en clase de biología o colaborando en nuestro trabajo social, esas experiencias fueron mucho más allá de la tarea en sí. Pusieron de relieve el poder del aprendizaje en comunidad: resolver problemas juntos, dividir responsabilidades, apoyarnos mutuamente y celebrar los logros compartidos.

Lo que lo hizo aún más significativo fue hacerlo junto a compañeros con los que había crecido desde preescolar. Había un profundo sentimiento de confianza y conexión que hacía que el trabajo en equipo resultara natural y tuviera un gran impacto. Esos proyectos me enseñaron que algunos de los aprendizajes más significativos no se producen de forma individual, sino colectiva.

Una de las maestras que más influyó en mi trayectoria profesional fue la Mrs. Manzanares, mi profesora de biología en la secundaria. Ella tuvo un impacto duradero en mí, tanto a nivel académico como personal. Cuando decidí convertirme en profesora, sabía que quería encarnar las mismas cualidades que ella demostraba cada día: curiosidad, compasión y un compromiso genuino con el crecimiento de sus alumnos. Ella creó un ambiente en el aula donde se fomentaba la curiosidad y los alumnos se sentían verdaderamente vistos y apoyados.

Su influencia se extendió mucho más allá de mi etapa en El Alba. Hemos mantenido el contacto a lo largo de los años, y que ella asistiera a mi graduación universitaria en Los Ángeles, California, fue un momento en el que todo cobró sentido y que siempre atesoraré. Su presencia allí reafirmó el tipo de impacto duradero que un profesor puede tener —el mismo impacto que yo me esfuerzo por lograr en mi propia carrera.

Tras graduarme en El Alba, cursé la licenciatura en Estudios de Humanidades, con especialización en la enseñanza del inglés como segunda lengua, en la Master’s University de California. Tras pasar unos años impartiendo clases, desarrollé una profunda pasión por la alfabetización y el papel transformador que desempeña en el rendimiento de los alumnos. Esa pasión me llevó a continuar mi formación en la Universidad Loyola Marymount, donde obtuve el máster en Educación Urbana, con especialización en Alfabetización.

Considero que mis principales logros reflejan tanto mis resultados académicos como mi impacto significativo en el ámbito educativo. La obtención de mi máster en la Universidad Loyola Marymount reforzó mis conocimientos especializados y profundizó mi compromiso con una enseñanza de la lectoescritura equitativa. La creación de un programa de educación infantil y, posteriormente, mi labor como subdirectora en Alpha Public Schools constituyeron un hito importante en mi trayectoria de liderazgo, durante el cual reforcé los sistemas escolares, aumenté la retención del personal y contribuí a un crecimiento académico cuantificable. Además, ser seleccionada para Teach For America —un programa muy competitivo— fue un logro decisivo que marcó la trayectoria de mi carrera y consolidó mi compromiso con la ampliación de las oportunidades educativas.

En la actualidad, sigo dedicándome a la educación a través del desarrollo curricular y el liderazgo pedagógico. Trabajo como redactora curricular en Amplify, donde diseño materiales de alfabetización alineados con los estándares y basados en la ciencia de la lectura. Además, ejerzo como especialista bilingüe en formación profesional, formando y apoyando a directores y profesores de todo Estados Unidos en la implementación de una enseñanza de la lectura de alta calidad. Mi trabajo sigue centrado en promover resultados equitativos en materia de alfabetización y en dotar a los profesores de las herramientas necesarias para ayudar a todos los alumnos a prosperar.

Mi camino hacia la educación superior fue posible en gran parte gracias a mi padre, que conocía muy bien el sistema escolar estadounidense y me guió a lo largo de todo el proceso de solicitud. Sus conocimientos y su apoyo me ayudaron a gestionar las admisiones, la ayuda financiera y la toma de decisiones con confianza.

De cara al futuro, espero seguir creciendo en el ámbito del liderazgo educativo y, con el tiempo, cursar un doctorado en Liderazgo Organizacional. Mi pasión sigue arraigada en la promoción de la equidad y la alfabetización, asegurándome de que cada estudiante tenga acceso a las oportunidades y al apoyo que necesita para triunfar.